Mi preparación para subir las 17 cimas de España
Entrenamiento físico, mental y logístico para un reto que empieza mucho antes del primer paso
El inicio de 17 Cimas: Subir para Sentir está cada día más cerca, un viaje físico y emocional en el que recorreré las cimas más altas de cada comunidad autónoma de España. Pero aunque el reto oficial empiece a finales de verano, la travesía ya comenzó hace semanas.
Prepararse no es solo entrenar el cuerpo, es también ordenar la mente, cuidar el ánimo, planificar con calma y dejar espacio para lo imprevisto. Este artículo es una forma de compartir ese proceso contigo, con quienes me acompañáis en esta etapa tan personal y transformadora.
Mi plan de entrenamiento: cuerpo en movimiento, mente en foco
A mediados de junio comencé un plan de entrenamiento semanal que ha ido modificándose con el paso de las semanas. Está pensado desde el cuidado, no desde la exigencia, y está adaptado a mi cuerpo, mis ritmos y mi historial físico.
Entreno 4 días a la semana, centrando el trabajo en fuerza y resistencia muscular.
En cada sesión combino ejercicios enfocados principalmente en piernas, glúteos y core, que son las zonas que más necesito fortalecer para las subidas prolongadas con mochila y terreno irregular.
Como complemento, incorporo cardio. Debido a mi operación de rodilla, he dejado de correr y aunque me costó aceptarlo, entender que el impacto me afecta demasiado ha sido liberador, así que ahora utilizo la bicicleta y la elíptica como cardio principal.
Aun así, una vez a la semana salgo a correr con suavidad. Lo hago más como una forma de sentirme libre que como entrenamiento real. Me gusta mantener esa sensación de ligereza, aunque sea solo durante 30 minutos.
Los otros 3 días los dedico al descanso activo: salgo a caminar, practico yoga, estiro, respiro.
Este plan me está ayudando a sentirme fuerte y conectada, aunque reconozco que echo de menos practicar yoga a diario como hacía antes. Ahora solo le dedico 2 o 3 días por semana, y me cuesta encontrar el equilibrio entre el cuerpo que entrena… y el cuerpo que escucha.
Nutrirme con más conciencia: comida y hábitos
Esta etapa también me está sirviendo para cuidar más cómo me alimento y cómo me habito. Estoy reduciendo hábitos que ya no me acompañan y dando más espacio a lo que me nutre de verdad.
He vuelto a poner en práctica lo aprendido durante mi formación en alimentación ayurveda, observando mi cuerpo con más atención. Y lo más bonito es que no lo estoy haciendo sola. Desde principios de julio, Vanesa Sanz de Bocados Seguros, dietista integrativa, me está acompañando en la creación de menús adaptados a esta fase del reto. Su apoyo es clave para desinflamar el cuerpo y recuperar energía por las mañanas, que también es importante cuando se entrena y se vive tanto movimiento.
Más adelante, cuando empiece a subir las cimas, Vanesa también me ayudará a ajustar la alimentación a las necesidades reales de cada travesía: esfuerzo físico, recuperación, hidratación, comida en ruta…
Será una forma más de sostenerme desde el movimiento, incluso a más de 3.000 metros de altura.
Preparación logística: mapas, rutas y cómo llegar con la autocaravana
Además del entrenamiento físico, hay una parte práctica que requiere mucho tiempo y estrategia.
Estoy leyendo “Los Techos de España”, que reúne información técnica de todas las cimas que forman parte del reto. No quiero depender del móvil ni pasar horas buscando rutas en internet. Quiero ir bien preparada, con referencias seguras.
Una de las cosas que más me preocupa es llegar con mi autocaravana al inicio de las rutas, sobre todo en zonas de montaña más técnicas o alejadas. Hay días que se me pasa por la cabeza comprar una moto para llevar conmigo y que me dé más autonomía…
Y aquí aprovecho para agradecer a Obelink, que se ha unido como patrocinador del proyecto, aportando material técnico y funcional para que mi vida en la autocaravana —mi casa y compañera de ruta— sea más cómoda, segura y sostenible durante el viaje.
Esto es parte de la logística silenciosa del proyecto: mover una casa con ruedas por todo el país no siempre es tan sencillo como parece, pero con apoyos como el de Obelink, todo fluye un poco mejor.
Formación extra: supervivencia y conexión con el entorno
Otro pilar de esta preparación es el aprendizaje. Y en este sentido, me hace muchísima ilusión contar con el apoyo de PlayD, que me ofrecerá una formación especializada en supervivencia este otoño.
Será un taller intensivo de 26 horas, donde aprenderé técnicas útiles para desenvolverme en la naturaleza de forma más segura, práctica y conectada. Desde orientación y refugio, hasta gestión emocional en entornos naturales.
Estoy deseando vivirlo y compartir lo que aprenda con quienes me seguís.
Lo emocional también se entrena
Esta preparación también está siendo un camino emocional. Subir montañas es solo la excusa para mirar hacia dentro. Cada vez que me levanto temprano para entrenar, que mimo mi cuerpo o que renuncio a una idea fija sobre cómo “debería” ser este proceso, me doy cuenta de que la cima no está fuera: empieza en mí.
En paralelo al entrenamiento, he empezado a contactar con organizaciones que trabajan el duelo por suicidio, con quienes quiero colaborar a través de productos solidarios como tote bags. Y todo empieza con una identidad que me emociona: gracias a Habla Comunicación por dar forma al logo de 17 Cimas, que representa justo lo que siento.
Y no te voy a mentir: eso también mueve cimientos.
Pero lo hago con calma, con verdad y con la certeza de que forma parte de mi propio proceso de sanación.
También he empezado a contar el reto a personas cercanas, y en muchas de esas conversaciones hemos terminado con lágrimas en los ojos. Sus palabras, su emoción y su forma de resonar con lo que estoy creando me dan fuerza, sobre todo en los momentos en los que me abruma todo lo que implica este viaje.
Porque sí, a veces me abruma. Pero luego recuerdo por qué lo hago. Y sigo adelante.
Conclusión: Prepararse es ya parte del viaje
No estoy aún en la primera cima, pero siento que ya estoy caminando. Este proceso de preparación —entre entrenamiento, nutrición, miedos, mapas y decisiones— es también una forma de honrar el reto.
Estoy haciéndolo a mi manera, con cuidado, con intención y con ilusión.
Y me encanta saber que estás del otro lado, leyendo estas líneas, acompañándome desde ya.
Porque 17 Cimas no es solo mi historia: es también de quienes creen que el viaje más transformador es el que empieza dentro.

