Un viaje ascendente

19.00

El viaje me ha ayudado a descubrir mi ser más íntimo, he aprendido a estar en paz con mis deseos y a temblar con mis miedos.

Jamás pensé que mis ganas de sentir la palabra libertad recorriéndome las venas me iba a llevar a dar la vuelta al mundo en una furgoneta. Desde su ventana me reconcilié con la Tierra, el lugar al que todos pertenecemos. Con su movimiento encontré personas en el camino que me enseñaron que el mundo es un lugar bello, muchos de ellos fueron grandes maestros. En su interior me revelé, me despojé de lo material y valoré la sencillez de la existencia.

Pienso que la vida es una caja de sorpresas, y depende de cada persona abrirla rompiendo el envoltorio sin temor, y deseosa de experimentar lo que hay dentro, o conformarse con solo ver el paquete.