Una vida alternativa por Caracoles Nómadas

Muchas veces somos nosotros mismos los que nos creamos los impedimentos, los que apilamos excusas creando así las barreras de nuestra indeterminación, excusas que tratan de justificar la valentía de otros.

Y es que no podríamos decir con exactitud las decenas de veces que la gente se nos aproxima y exclama “¡aprovechad ahora que no tenéis hijos!”. La realidad es que tampoco podríamos decir con exactitud la cantidad de familias que hemos conocido viviendo en la ruta.

Hoy os presentamos aCaracoles Nómadas , una familia que a bordo de “Appa”, su autocaravana, dan forma a una vida que otros ven como imposible.

Hace 9 meses que empezaron su aventura; vivir viajando en familia, y a pesar de que sean muchas las cosas que pueden contarnos de este viaje, lo que hoy principalmente quieren transmitirnos, es que por encima de cualquier miedo e impedimento, si tú corazón te indica que tu camino es por aquí, da el salto y disfruta el momento, porque SI ES POSIBLE.

“ Soy Esther, la mamá, la que trae a tierra los sueños individuales y familiares, mis pasiones son la maternidad, ver llorar de la risa a mis hijas cuando les hago cosquillas y viajar conociendo personas alrededor del mundo.

David es mi costilla, compañero aguerrido, a ratos gruñón a ratos divertido y juguetón, él fue el primero en nombrar en voz alta este sueño que anhelábamos las dos, él dio alas a mi imaginación para traerlo a tierra. Conductor incansable, apasionado de ver pelis de StarWars con las niñas y de dibujar, siempre menos de lo que le gustaría.

Dana, Cora y Alán son la cerilla, la gasolina y la madera de este sueño. Sin ellas quizás también estaríamos dándole la vuelta al mundo, pero seguro seguro seguro que nuestros días serían infinitamente más aburridos.

Ya hemos recorrido 15.000 km en nuestra casita sobre ruedas, “Appa”, que ya es una más en la familia. La hemos rehabilitado, pintado y puesto al día, a cambio ella nos está proporcionando muchos momentos maravillosos que vivir.”

Hoy os damos las GRACIAS por querer formar parte de nuestro proyecto, Van Travellers, por querer compartir los principales motivos que os impulsaron a vivir viajando en familia, y por ser vosotros mismos quien desde vuestra experiencia, respondáis a las decenas de preguntas que a lo largo de estos 9 primeros meses os habéis tenido que plantear.

“Somos una familia normal, cómo la tuya, una mamá, un papá y 3 peques.”

¿Qué crees que nos diferencia para que tú estés en tu sillón leyendo esto y nosotras viviendo en una autocaravana y viajando constantemente?

Yo creo que muy poco, seguramente para nosotras la gota que colmó el vaso llegó antes de lo que ha podido llegar para ti.

Desde nuestra transformación de pareja a familia muchos telones comenzaron a caer en nuestras vidas.

La insatisfacción comenzó a crecer proporcionalmente a nuestra necesidad de pasar el máximo tiempo posible con nuestras hijas.

La vida si la escuchas te da señales claras.

Dana y Cora iban a una escuelita alternativa pero algo no terminaba de encajar para ellas, los conflictos crecían en la clase y en nuestra familia.

Para David y para mí, salir de casa dejando a las niñas, para trabajar exclusivamente a cambio de dinero, fue envenenando nuestra vida cotidiana.

Hace 1 año y medio salía cada mañana a las 7:45 para irme a trabajar, con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta, despedirme de ellas mientras dormían y regresar sobre las 20:45 con el rato justo de cenar con ellas, leerles un cuento y verlas dormirse de nuevo.

Cada día, 6 días a la semana, a pesar de la necesidad económica, esta fue la gota que colmó mi vaso.

Y una noche David dijo ¿porqué no compramos una furgo o autocaravana vieja y nos vamos a vivir viajando?

Mi corazón dio un triple salto mortal de pura felicidad, y aunque más adelante el camino haya parecido a veces complicado, jamás me arrepentiré de aquella decisión.

Los miedos aparecieron rápidos, pero la experiencia nos ha dado las respuestas que a lo largo de estos 9 primeros meses han ido surgiendo.

¿De qué vamos a vivir?

Esta pregunta nos la hacíamos nosotras, y nos la siguen haciendo muchas personas en el viaje.

A veces dan ganas de copiarles la idea a Lidia y a Javi y decirle a todo el mundo Si, Somos Ricos.

En el camino han surgido ideas y oportunidades que nos están llevando a un nuevo mundo, el del crecimiento personal y profesional. Estamos en ello, aún no somos independientes económicamente, pero todo está llegando.

¿Habrán otras familias que hagan esto de vivir viajando?

Uffffff, a montones, cada mes escribo en Caracoles Nómadas un artículo sobre 7 familias viajeras, y os aseguro que tengo para muchos meses.

¿Si vamos a otros países podemos enfermar?

Nuestra forma de cuidar de nuestra salud parte de la responsabilidad, por tanto recabando información podemos decidir según el destino que medidas preventivas son realmente necesarias y aplicarlas a nuestro criterio personal.

¿Encontraremos a personas que quieran hacernos daño o engañarnos?

Esto es lo que más felicidad nos está aportando en el viaje, porque la gente es maravillosa, conocidas y desconocidas todas las personas que encontramos nos abren sus puertas, nos ofrecen ayuda y colaboración, y a veces nos vamos con cara de bobas sin saber cómo agradecer lo suficiente tantos cuidados y atención.

También tuvimos un pequeño susto una noche en Agadir (Marruecos) pero nada lo suficientemente grave cómo para frenar nuestros sueños.

¿Podremos acompañar a las niñas en su aprendizaje?

No era nuestro primer intento, David y yo supimos desde el embarazo de Dana, que el sistema educativo de escolarización no nos iba a encajar, así que aunque habíamos probado diferentes alternativas, nos era fácil volver a la educación en familia.

Además hemos descubierto un enorme filón, el Worldschool, que mejor escuela que el mundo.

¿Nos aislaremos de la sociedad por hacer algo tan diferente a lo establecido?

Este miedo sí que duró bien poco, nunca nos hemos sentido cómodas en las encorsetadas normas de nuestra sociedad, y hemos vivido un proceso durante años rompiendo nuestros propios moldes, este salto era de vértigo y aun así lo que menos nos ha importado era el que dirían.

¿Seremos capaces de vivir las 5 en 8 m2 sin tirarnos los trastos a la cabeza?

No voy a negar que en 8 meses momentos de SOCORRO!!! han habido y muchos, cuando llueve mucho y seguido, cuando pasamos semanas sin encontrar a familias con peques para compartir ratos de juegos, cuando pasamos momentos de reajuste a esta nueva forma de vida, etc….

Pero también la convivencia resulta fácil y armoniosa cuando pasamos un rato o unos días en buena compañía, cuando cerramos la puerta un ratito y estemos donde estemos es nuestro hogar y echamos unas risas, vemos una peli o jugamos al Dixit, y por supuesto cuando estamos disfrutando de un lugar rodeadas de naturaleza, nuestra casa es el mundo y al final pasamos la mayor parte del tiempo explorándolo.

El espacio no podía ser un impedimento y si no mira las razones que Lidia nos cuenta para vivir viajando en furgoneta por el mundo.

¿Saldrá todo bien, estaremos preparadas?

Uffff, adivinas no somos, la bola de cristal era un programa fantástico pero no nos dotó de superpoderes adivinatorios, lo que sí que sabemos hoy es que malos ratos cómo los que hemos vivido estos 8 meses también los habríamos vivido estando paradas en una vida insatisfactoria.

Y preparadas… ¿cuándo estamos 100% preparadas para algo? ¿A que teníamos que esperar?

Y aunque aún hoy siguen surgiendo dudas y temores, cada día estoy más segura de haber escogido el camino correcto para nuestra familia.

También te digo que como el viaje me enseña a vivir el presente absoluto, esto es lo que siento hoy, si mañana cambio de opinión, pararemos y haremos otra cosa.

Hoy vivimos viajando, somos una familia y lo hemos hecho posible, si quieres puedes, despierta y vive tus sueños.

¿Cuántos miedos encuentras en tu camino hacia tus viajes en familia?

¡Cuéntamelos en los comentarios!

***

Descarga la guía “7 errores  que cometes en la educación de tus hij@s  y 7+1 trucos  para educar niñ@s libres e independientes” 

***