Una mañana turca en Montenegro.

En un descampado de piedras entre casas decidimos pasar la noche y allí conocimos a una pareja turca, Haydar y Aysun. Ambos, profesores de filosofía, estaban disfrutando de sus dos mejores meses del año, fuera de las aulas.

Por la mañana preparamos lo que parecía un banquete más que un desayuno. Lidia y Aysun intercambiaron artesanía, un trueque de collar de tela reciclada por unos patucos hechos por la madre de Aysun. Fue una mañana muy divertida en la que terminamos conociendo nuestro futuro, que por cierto es prometedor…

Según se dice, desde hace años, el café se ha usado para predecir el futuro y la mejor forma es con un café turco. Haydar sabía la manera de hacerlo, nos ofreció probar, y claro que aceptamos.

Una vez te bebes el café, cuando solo quedan los posos, pones un plato sobre la taza, lo das la vuelta y esperas unos minutos. Vuelves a coger la taza y lo pones boca arriba de nuevo. La interpretación depende del significado de las figuras que ves en la taza, las figuras hechas por los posos del café.

Todo lo que nos dijo era bueno.

***