¿Y si nos encontramos con un oso?

Paramos a unos metros de la carretera en un edificio de información y conservación del Parque Nacional Pindos, nos atiende una chica encantadora y nos da información sobre pueblos, rutas y fauna.

“¿Pedemos hacer una ruta caminando con alguno de vosotros en la cual haya la posibilidad de ver osos?”

“No, lo siento, no ofrecemos ese servicio. Pero quizás veáis alguno”. Contesta la chica.

“¿ Como que quizás veamos alguno?”

Nos comenta que debido a la falta de comida y disminución del ganado, los osos se están acercando más a los pueblos, y que últimamente se han visto varios. Pero que no nos preocupemos si nos encontramos con uno, dependiendo de la situación debemos actuar de una manera u otra,

  • Intentar no ir solo por el monte.
  • Si ves un oso, no te muevas ni un poquito. Se valiente.
  • Si él te ve a ti lo más fácil es que se vaya, se asustan.
  • Si ves al oso y a las crías juntos….buena suerte y que no te vean. El oso te vería como una amenaza para las crías y ya sabes….

En el peor de los casos, si el oso va hacia ti, habla en voz alta, no le des la espalda, y si se aproxima mucho extiende los brazos  y ruge lo más alto que puedas.

No sé a vosotros pero a nosotros esto no nos resulta muy tranquilizador.

Hicimos varias rutas por el parque y aunque disfrutamos muchísimo la idea del osito no se nos terminó de ir de la cabeza.

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