Nuestro primer amigo Austriaco

Conduciendo por la costa de Croacia divisamos a un individuo que se esconde tras un bigote prominente. El bigote, perdón, el señor, está inmóvil en el medio de la carretera, con los brazos cruzados, y con ninguna intención de dar varios pasos hacia un lado, donde está el resto de la gente, para que podamos pasar sin necesidad de meternos al carril contrario.

Avanzamos a 40km/h, bajamos a 30, 20km/h, reducimos hasta los 10km/h , el señor mantiene el tipo con su mirada fija en nosotros, es un tipo duro, nos obliga a detenernos a escasos centímetros de él, se siente vencedor.

Pasado unos segundos empieza a acariciarse el bigote y a caminar hacia la ventana del copiloto,

“¿¡Qué pasa, no tienes volante¡?”

La rotunda lógica de su pregunta nos hace dudar entre pedirle perdón por invadir su carretera o dar marcha atrás y seguir bajando por el carril contrario, siempre con su permiso claro.

Ante tal abrumadora inteligencia decidimos jugárnosla ,

“¿y usted, no tiene piernas?”, la pregunta le deja descolocado, quizás no lo había pensado antes, o quizás no sabía que estaba en mitad de la carretera, mira hacia todos los lados, a la gente de su alrededor y aunque no muy convencido y un poco aturdido empieza a retroceder …. nos deja vía libre.

 

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