Carretera Austral

Ruta Aventurera

El día 25 de Marzo cruzamos el remoto paso fronterizo Rodolfo Rodaballos, desde donde, y a través de una de las peores carreteras que jamás hemos conducido, rodamos piedra sobre piedra por los 74 kilómetros que se extienden a lo largo del Valle Chacabuco hasta llegar al primer cruce donde la carretera Austral, por fin nos daba la bienvenida. Los límites de este valle están marcados por el sistema montañoso del Cerro Jeinemi y el Pato Raro por el norte, y al cordón Cachabuco por el sur.

Haz clic en la imagen para verla más grande

Nos adentramos en una ruta de 1345km, sin la cual, la Patagonia Chilena seguiría aislada del resto del país, guardando consigo una belleza difícil de describir.

Villa O´Higgins – Puerto Montt; La Carretera Austral. Ruta 7

Dejando atrás los guanacos, ñandúes, zorros patagónicos y águilas reales como verdaderos dueños del Valle Chacabuco, llegamos a la Ruta 7. Ni 100 metros habíamos recorrido en ella, y como si de un anfitrión se tratase, ansioso por la llegada de sus huéspedes y haciendo honor a las bocas que la catalogan como una de las carreteras más bonitas del mundo, quiso darnos un anticipo de lo que sería nuestro paso por sus dominios, poniendo frente a nosotros la espectacular imagen que forma la confluencia del río Baker y el Chacabuco. 

De aquí en adelante, solo queda conducir y dejarse sorprender.

El siguiente destino, Cochrane, nos esperaba tras el camino de cornisa que bordea el profundo valle que encauza las aguas turquesas del rio Baker. Los arbustos de rosa mosqueta y las flores silvestres eran las notas de color a ambos lados de la ruta.

Cochrane, o Zona del Baker, como se conocía esta área antes de la colonización moderna, fue testigo de la ocupación de la cultura tehuelche o aoniken (gente del sur en su lengua). Este pueblo nómada recorrió por siglos las pampas de la Patagonia, dejando tras de sí numerosos testimonios de su presencia, como pinturas rupestres, chenques (entierros) y restos líticos.

Algunos de estos vestigios se encontraron en los lagos que rodean el pueblo, como el Lago Vargas, la Laguna Esmeralda o el Lago Cochrane, que se encuentra a 16km de la población y al cual llegamos para pasar la noche frente al agua y en la única compañía de una luna llena que luchaba por hacerse un hueco entre las nubes.

Haz clic en la imagen para verla más grande

Desde aquí se puede continuar hasta Caleta Tortel, donde las calles son pasarelas de ciprés, y Villa O´higgins, puerta de acceso al Campo de Hielo Sur y hasta el momento, punto final de la famosa carretera Austral.

De vuelta en la Ruta 7 ponemos rumbo hacia el norte, y tras pocos kilómetros nos detenemos a caminar por un sendero que nos lleva hasta la confluencia de los ríos Baker y Neff. Una confluencia donde las aguas glaciares y lechosas del río Neff provenientes de los Campos de Hielo Norte  invaden el color turquesa del río más caudaloso de  Chile, alterando así la tonalidad de sus aguas hasta su desembocadura en Caleta Tortel.

El estado de la carretera nos hace avanzar despacio, muy despacio hasta la orilla del Lago Bertrand, donde a escasos metros del agua apagamos el motor de LaFuriosa haciendo de este entorno nuestro jardín durante 2 días.

Subidos a la furgoneta y no lejos de este bonito lugar del que hicimos nuestro hogar, divisamos el Lago General Carrera, el más grande de Chile y el segundo de Sudamérica, solo después del Titicaca. El General Carrera desagua en el Lago Bertrand de donde nace el imponente Río Baker.

De nuevo en movimiento nos topamos con algo tentador, un cartel al comienzo de un camino que llega hasta el Valle Leones y el Glaciar leones, puerta de acceso al Campo de Hielo Norte.  El cartel también nos advierte de que los próximos 17 kilómetros hasta el comienzo de la ruta a pie solo son aptos para 4×4, pero, ¿será cierto?

Leer post “Trekking al Glaciar Leones”

Tras esta bonita aventura donde la naturaleza te  hace recordar una vez más que somos nosotros los invitados, los que estamos de paso, partimos rumbo a Puerto Río Tranquilo.  Allí nos esperan nuestros amigos de El Puesto Expediciones para llevarnos en kayak por una travesía alrededor de la Catedral, las Capillas y las Cavernas de Mármol.  Estas son formaciones rocosas de mármol que el viento y las aguas del Lago General Carrera (Lago Chelenco en lengua tehuelche) han ido moldeando con el tiempo, y donde la luz del sol reflejada en el agua hace magia con los colores.

Haz clic en la imagen para verla más grande

La lluvia sobre la mezcla de piedras y arena que forman el ripio de la Carretera Austral hacen que nuestra velocidad media no pase de 25km/h. Y a este ritmo observamos como junto a la ruta yace el Bosque Muerto, que un día observo como las cenizas y lava del Volcán Hudson lo cubrieron por completo.

Haz clic en la imagen para verla más grande

Continuamos por la Ruta 7 hacia Villa Cerro Castillo, pueblo típico patagón con información turística donde se puede encontrar el mapa de senderos de la Reserva Nacional Cerro Castillo.

Desde este punto y tras recorrer cientos de kilómetros sobre ripio volvemos a sentir el asfalto bajo nosotros,  y con ello el sonido casi olvidado que emana el corazón de La Furiosa. Diciendo; “todo va bien”.

La Furiosa vuela rumbo a Coyhaique, la capital de la región de Aysen, donde encontramos todo tipo de servicios y volvemos a llenar la despensa. Aquí buscamos un rincón junto al  río Coihaique para pernoctar.

Nada más salir de Coyhaique la carretera trata de llamar nuestra atención a ambos lados de la misma. A nuestra derecha paramos a ver los saltos de agua del “Velo de la Novia” y la  “Cascada de la Virgen”, mientras en el lado opuesto el espectáculo no cesa, decenas de cascadas se alinean una tras la otra en lo alto de gigantescas paredes rocosas negras y blancas conocidas como Las Pizarras.

Son ya 15 días los que llevamos recorriendo la carretera con la lluvia como compañera permanente, sin ver el cielo abrirse y que los rayos de sol nos calienten de pies a cabeza. Ya en Puerto Aysen, la señora Loreto nos abre las puertas de sus acogedoras cabañas en su complejo Shangrila, donde con una copita de vino y el calor que irradia de la estufa de leña seguimos dando forma a nuestro libro “Guía para vivir la Van Life”.

Visitamos la Bahía acantilada y por primera vez vemos el Martin Pescador, ¡precioso! Partimos de Aysen pasando “La Piedra del Gato” y pernoctando en un verdadero balcón sobre el río Cisnes para a la mañana siguiente subir la “Cuesta del Queulat”   desde donde parten los senderos “Salto del Padre Garcia” y “Salto del Cóndor”.

Hoy a los pies de un fiordo donde los lobos marinos campan a sus anchas nos detenemos a dormir, sabiendo que al despertar un pequeño barco nos estará esperando en el estacionamiento Muelle Austral. Aquí aparcamos la camper para cruzar el fiordo hasta la Bahia Dorita y dejarnos mimar por  Puyuhuapi Lodge & Spa, quien nos invita a sumergirnos en sus aguas termales, a caminar por un bosque donde parece que nacen las hadas y a dormir frente a las mansas aguas donde se oculta la bahía. ¡Impresionante!

Después del regalo al que hemos sometido a nuestro cuerpo continuamos por la ruta 7, esta vez dirección a La Junta para comprar víveres y repostar diésel. Nos encantaría coger el desvío hacia Puerto Raúl Marín Balmaceda pero el pronóstico es lluvia, lluvia y más lluvia, decidimos seguir hasta la entrada sur del Parque Pumalin, El Amarillo.

El Parque Pumalin es de carácter privado y totalmente gratuito excepto en los meses de enero y febrero. Abarca 290.000 hectáreas  que se extienden desde el corazón de Los Andes hasta los fiordos de la Costa del Pacífico.  La primera noche en el parque la pasamos  en el Camping Grande donde hay baños y duchas de agua muy fría. En esta parte del Parque hay un centro de informaciones, se encuentran las Termas del Amarillo y existen diferentes senderos:

  • Sendero Interpretativo Ranita Darwin
  • Sendero Mirador
  • Sendero Ventisquero El Amarillo

Desde el mirador las vistas al Ventisquero son increíbles, y para llegar al mismo tienes que caminar 9 kilómetros donde el camino lo marcas tú mismo teniendo incluso que atravesar un río.

Se va la niebla, se abren las nubes y por fin el sol asoma radiante sobre nuestras cabezas,  para sin nosotros saberlo, acompañarnos cada minuto durante la próxima semana.  Llegamos al Chaitén para repostar y comprar el ticket del ferry, necesario para más adelante poder continuar el recorrido por la Carretera Austral.

Aunque pretendiendo pasar desapercibido desde el pueblo se observa en la lejanía el coloso que en 2008 oscureció el cielo de este pueblo e inundo de cenizas sus calles, provocando la evacuación más rápida de la historia de Chile, el Volcán Chaitén.  Hoy caminamos hasta su cima.

Leer post “Ascenso al Volcán Chaitén”

Tras el bonito ascenso al volcán, conducimos unos minutos hasta el camping Lago Negro (solo de pago en enero y febrero), y buscando un pequeño rincón junto al lago donde pescando la cena del día nos topamos con el atardecer y los vapores que siguen emanando del volcán. Aquí descansamos.

No conducimos mucho más hasta encontrar nuestro siguiente jardín donde pernoctar, el camping cuyo nombre hace referencia a la caminata que parte desde su interior,  Las Cascadas Escondidas. 90 minutos por el interior del bosque y 3 bonitas cascadas que visitar.

A unos 9 km más al norte se encuentra el sendero a la Laguna Tronador y el sendero los Alerces. Este último serpentea por una antigua arboleda de alerces con letreros informativos sobre la especie,  y ejemplares de hasta 3000 años de edad cuya piel agrietada pero suave y esponjosa lo cubre por completo.

El alerce es un árbol amenazado por sobreexplotación y fue declarado monumento natural.

En Caleta Gonzalo cogemos el primero de los dos ferries necesarios para llegar a  hasta Hornopiren.  El nombre de las travesías son Caleta Gonzalo-Fiordo Largo y  Leotepu-Hornopiren.

En Hornopiren valoramos las 2 opciones que después de 35 días envueltos en naturaleza nos llevarán al punto final de la La Carretera Austral. Puerto Montt. O bien podemos bordear el Estero Reloncavi o tomar el transbordador desde Caleta Pueche hasta La Arena, trayecto este último de 30 minutos que se paga a bordo del ferry.

En Puerto Montt no hay que dejar visitar Angelmó y la avenida que lleva hasta este mercado de olores, artesanía, sabores, música, colores y personas-personajes que nunca olvidarás.

Nuestro deliciosa despedida vino de la mano María Soledad y su restaurante Entre Mar y Pasta que nos acogió con una cena llena de sabores y comida típica de la zona, completando así una bonita aventura en este extremo del mundo.

¡Hasta la vista Carretera Austral!

***