Belgrado en Bicicleta y Andando

Entrar de noche en una ciudad que no conoces puede suponer que no elijas el mejor sitio para dormir, un barrio con mucho jaleo a ciertas horas, una calle muy transitada bien temprano por la mañana, o una placita a las afueras, donde no hay ni un alma pero los chavales se juntan de madrugada a probar sus equipos de música y amenizarte la noche.

En Belgrado tuvimos suerte y creo que dimos con el sitio perfecto, tranquilo por la noche, bonito para pasear por el día y con fácil acceso al centro de la ciudad.

Dormimos varias noches en un aparcamiento en la calle Obrenovacki drum, a orillas del Lago Sava. Es un zona para hacer deportes acuático, con restaurantes, bares, carril bici, golf, puesto de emergencias…..

Toda la orilla del lago y río Sava está habilitada con un carril bici que nos permite llegar hasta el río Danubio y casi hasta el centro de la ciudad dando pedales, dejando a ambos lados del carril bici muchos contrastes.

SerbiaBarcoOrilla

Pasamos por grandes barcos abandonados, llenos de óxido y montones de basura a su alrededor, decenas de bonitas barcas de recreo ocupando los embarcaderos, restaurantes flotantes allí amarrados, casas barcos espectaculares, de todos los tamaños, preciosas y bien cuidadas, mientras un poco más adelante otras se pudren y empiezan a hundir. A medida que avanzas encuentras fábricas, casas, talleres de bicicletas, mini markets, gente que teme perder su pequeño taller o casita, porque según nos cuentan, el gobierno tiene un plan urbanístico para terminar de reformar toda la Rivera del Sava…

 

El primer día decidimos cruzar al otro lado del río Sava y callejear con la bicicleta por el nuevo Belgrado hasta Zemun, una ciudad absorbida por el crecimiento de la capital serbia, y que pese a los bombardeos de 1999 muchos de sus edificios y callejuelas se conservan en buen estado.

Para perdernos por el Viejo Belgrado llegábamos hasta el puente Brankov Most, es el último antes de llegar al Danubio desde donde se encontraba La Furgo, montábamos las bicis en el ascensor que sube al puente y las aparcamos por los alrededores, desde aquí a pie.

En Belgrado tienes algo que hacer 24 horas al día, es una ciudad muy viva, una capital para no parar. Muchos de los monumentos que se pueden visitar por el día hay que volver a verlos de noche, iluminados, como la catedral ortodoxa Saint Sava o el puente De Branko. No os perdáis las vistas excepcionales desde la Fortaleza Kalemegdan y pasear por los barrios bohemios llenos de gente a cualquier hora. Disfrutad la alegría de Belgrado.

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