Avistamiento de Ballenas Jorobadas

Si hubiese tenido una lista de “cosas que hacer antes de morir”, sin duda hubiese escrito en mayúsculas; PODER SENTIR EL SALTO DE UNA BALLENA JUNTO A MI. Cuando salto no pensé que sería  tan grande, tan bonita, tan espectacular. Mi imaginación no estuvo a la altura.

Las cálidas aguas de Perú, Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica esperan cada año la migración de cientos de ballenas jorobadas que abandonan las frías aguas de la Antártida, empezando así un ciclo de vida bajo el mar que no deja de destellar en su superficie.

Tras 11 meses de gestación y después de recorrer miles de kilómetros, las hembras ya están listas para dar a luz. Aquí empieza una bonita historia dentro de un proceso de enseñanza y aprendizaje que dura sólo 1 año, tras el cual, ambas se despiden habiendo completado la travesía de vuelta a los polos. Es entonces cuando la plena y entera dedicación y apego con que la madre ha envuelto a su cría durante todo este tiempo parece disolverse en la inmensidad del océano. El próximo año cada una bailara por separado.

Durante este año los ballenatos, cuyo peso al nacer ronda las 2 toneladas,  son totalmente dependientes de sus madres, y aunque 2000 kilos puedan parecer mucho, no es suficiente para que éstas puedan dormir bajo el agua sin ser llevadas a la superficie, por lo que se acurrucan bajo las más de 40 toneladas que hacen de su madre uno de los animales más espectaculares del océano.

Las acrobacias en el agua, los saltos con los que muchos nos quedamos sin palabras y las melodías que emiten las madres son lecciones únicas que las crías nunca han de olvidar. Es curioso como todas las ballenas que comparten las mismas áreas geográficas también comparten una melodía única pero cambiante, a la que añaden notas y sonidos que reinventan una y otra vez canciones que jamás se volverán a repetir.  Los cantos están relacionados con la alimentación, cortejo, competencia y crianza pero, solo ellas saben lo que realmente estos significan.

No menos sorprendente es  la habilidad que han desarrollado las ballenas jorobadas para alimentarse; hasta grupos de 10 ballenas pueden reunirse para colaborar las unas con las otras entorno a un banquete improvisado en mitad del océano.  Cuando localizan enormes bancos de pescado todas se sumergen liberando cientos de burbujas  mientras siguen una coreografía en espiral alrededor de los peces. Esto agrupa y acorrala a su presa hasta que el líder de grupo emite un sonido que aturde al krill y marca el comienzo de un festín.

Hace varios años SEBASTIAN SILVA y  BELEN ALCORTA dejaron que la magia del mar les arrastrase a cumplir un sueño que llamaron PACIFICO ADVENTURES. Ambos dieron forma a un proyecto que basado en la autofinanciación, les permite investigar, desarrollar y proteger la riqueza natural del mar de Perú. Este proyecto también es una ventana al mar para todo aquel que como nosotros, quiera asomarse a ella y descubrir  lo grande que es la naturaleza.

Desde finales de julio hasta el mes de octubre, frente a Los Órganos, en la costa norte del Perú,  éstas acróbatas de más de 17 metros nos regalan un recuerdo de por vida.

Salto de Ballena Jorobada

Equipazo Pacífico Adventures

Lindos Pelícanos en todo el avistamiento

Antigua plataforma petrolera convertida en hogar de Lobos Marinos, Focas, Piqueros de patas azules, Cormoranes, …

Mandíbulas de tiburón – Museo de Pacífico Adventures

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